Algo no cuadra en el átomo: el último experimento del CERN pone en jaque las leyes del universo.

Los pilares de la física actual están muy bien asentados. Prueba de ello es que, por ejemplo, la teoría general de la relatividad sigue funcionando a la perfección más de 100 años después de su publicación. Sin embargo, como es lógico y sano, físicos de todo el mundo tratan de tambalearla para comprender mejor el universo del que formamos parte. Precisamente, para eso se construyó el Gran Colisionador de Hadrones, una imponente infraestructura situada en un túnel de 27 kilómetros bajo la frontera franco-suiza. Pues bien, un equipo de investigadores ha logrado poner en tela de juicio el modelo estándar gracias a su último descubrimiento, el cual ha sido dado a conocer a través de un artículo ya aceptado en la revista Physical Review Letters.

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